RESEÑA HISTÓRICA DE LA ESCUELA CENTROAMERICANA DE GEOLOGÍA

La ECG tiene sus orígenes gracias a la visión, el ingenio y la perseverancia de don César Dóndoli Burgazzi. Desde la creación de la Universidad de Costa Rica, cuando se aprovecha dicha coyuntura para agregar la Escuela Nacional de Agricultura a ese centro de enseñanza superior con el nombre de Facultad de Agronomía, la cual incluyó la Sección de Geología. Entre 1941 y 1953 el Departamento de Agricultura y por ende, la Sección de Geología, estuvo desvinculado de la Universidad de Costa Rica. Durante ese periodo y en el contexto del desarrollo de la exploración petrolera en Costa Rica, la sección de Geología se convierte en departamento, a raíz del contrato suscrito por la Compañía Petrolera de Costa Rica, refrendado por la Unión Oil Company y el Gobierno de la República, durante la presidencia de José Figueres Ferrer, puesto que se debían definir contrapartes nacionales para la supervisión del proceso de exploración petrolera. A mediados de la década de 1950 la Universidad absorbe nuevamente al Departamento de Agricultura y al Departamento de Geología, y en 1959 se le construye un edificio propio, el que actualmente ocupa; finalmente, el 10 de abril de 1967 se crea la carrera de Geología y en noviembre del mismo año se crea en una reunión del Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología Industrial (ICAITI), en la ciudad de Panamá la Escuela Regional de Geología con sede en la Universidad de Costa Rica y se cambia el nombre por Escuela Centroamericana de Geología.

Costa Rica fue el primer país en Centroamérica en contar con formación en Geología a nivel universitario. Desde su creación y hasta la fecha, esta unidad académica ha graduado alrededor de 400 profesionales, los cuales se desempeñaron o desempeñan en instituciones públicas como la Dirección de Geología y Minas, RECOPE, el Instituto Costarricense de Electricidad, el Sistema Nacional de Riego y Avenamiento, Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, Empresa de Servicios Públicos de Heredia, las universidades públicas, la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, la empresa privada tanto a nivel nacional como internacional.

Por otra parte la producción del conocimiento geológico durante estos últimos 50 años ha estado encabezada por la ECG a nivel nacional y regional, por medio de la integración de la docencia, la investigación y la acción social. Numerosos proyectos de investigación, campañas geológicas, trabajos finales de graduación de grado y posgrado, entre otros medios de generación de conocimiento, han permitido avanzar en la cartografía geológica de Costa Rica y la región centroamericana, así como en el conocimiento sobre los procesos que han configurado su territorio y han condicionado su desarrollo y de sus recursos, metálicos, no metálicos, hídricos, paisajísticos, entre otros. Este conocimiento es resguardado en la Biblioteca Especializada de la ECG, la más grande en la región centroamericana en esta temática, sin olvidar también, las colecciones de rocas, minerales, fósiles y fotografías aéreas que mantiene esta unidad académica.

La muy temprana madurez de la ECG, le permitió crear instancias que la permitirán, más tarde, proyectar su quehacer investigativo, como lo es la Red Sismológica Nacional (RSN: UCR-ICE), que se consolida en 1982 y, más tarde, la Revista Geológica de América Central en 1984, la cual, en forma ininterrumpida, ha publicado 57 volúmenes, que entre todos contienen cerca de 500 artículos de carácter nacional e internacional, sobre diversas temáticas geológicas. Pero el proceso de crecimiento se mantuvo con la creación del Programa de Posgrado en Geología, el cual ha graduado más de 100 profesionales entre todas sus maestrías en 1990 y alcanza su clímax con la creación del Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas en el 2007. La vinculación de todas estas instancias ha fortalecido la investigación en ciencias geológicas en Costa Rica tanto a nivel académico como aplicado y aportan importantes insumos para la gestión de los recursos y riesgos geológicos y el ordenamiento territorial.

La ECG debe seguir creciendo, consolidándose y, sin duda, debe asumir con gran responsabilidad los nuevos retos que se presentan. El principal es el de luchar porque la Geología sea transversal en los proceso de desarrollo de Costa Rica y que se posicione en la cultura costarricense. Los impactos de  la tormenta Nate y los huracanes Otto y Eta,  así como otros procesos geológicos que han disparado desastres, han dejado claro la necesidad de que se incorpore la Geología en los procesos de desarrollo y gestión del riesgo en Costa Rica en todos los niveles: municipal, institucional, gubernamental y educativo. La sociedad costarricense requiere de conocimientos geológicos para la toma de decisiones y tenemos que incursionar en ello. Las instituciones deben contar con profesionales en geología en departamentos de gestión de riesgo para la planificación de infraestructura y la atención de los impactos de los procesos geológicos. Debemos avanzar hacia la creación de un Servicio Geológico que permita concentrar y gestionar todo lo relativo a recursos geológicos (agua, minería, entre otros) así como liderar los procesos de ordenamiento territorial y la gestión de los recursos geológicos de Costa Rica. Para lograrlo debemos continuar nuestra misión fundamental de formar profesionales en geología, producir y divulgar el conocimiento, a partir de un sustento científico-técnico, ético y humanista sólidos, que coadyuve con el desarrollo y de una mejor calidad de vida de la sociedad en un marco ambientalmente sostenible.
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